Las soluciones no quirúrgicas para los defectos de refracción
Anteojos
Son la solución más común y tienen indudables ventajas como facilidad de aplicación, sencillez de mantenimiento y bajo costo.
Pero también tienen inconvenientes entre los cuales el problema estético no es el menor. No es raro que los miopes con anteojos desarrollen problemas psicológicos y de relación con otras personas. También pueden tener dificultadas laborales y de aptitud para ciertas carreras o actividades deportivas.
En los defectos pequeños la calidad óptica de los anteojos es aceptable, pero cuando los defectos son grandes y hay que usar anteojos de gran poder aparecen muchos problemas ópticos. Estos problemas, pueden presentarse cuando el paciente está quieto o cuando se mueve.
En el primer caso -defectos ópticos estáticos- tanto en la miopía coma en la hipermetropía hay un enturbamiento importante de la periferia del campo visual. Esto hace que, involuntariamente el paciente aprenda a girar exageradamente la cabeza para usar siempre el campo central de la visión. También puede haber visión doble periferia en los miopes, y en los hipermétropes un anillo ciego llamado escotoma anular.
Otro defecto típico que aparece as el deslumbramiento o glare que produce la luz al pasar por la parte gruesa del anteojo.
En el segundo caso, el defecto dinámico más importante es que al efectuar movimientos rápidos de la cabeza se perciben falsos desplazamientos en la periferia que, a veces, son muy molestos y hasta peligrosos.
A veces, el peso de los anteojos gruesos es muy molesto para los pacientes y puede producir lesiones crónicas en el puente de la nariz.
Lentes de Contacto
La aparición de los lentes de contacto significaron un progreso importante en la corrección de los vicios de refracción. Tienen ventajas evidentes, como mejor apariencia cosmética, ampliación del campo visual, disminución de las distorsiones y de las aberraciones periféricas, y mayor libertad para las actividades recreacionales y deportivas
Pero también tienen inconvenientes, requieren mucha dedicación para su correcto mantenimiento, se pierden con frecuencia o se desplazan en el ojo en los momentos menos oportunos, no pueden ser usados en pacientes con ojo seco. A veces crean problemas en los pacientes con altos astigmatismos.
Además pueden producir erosiones y ulceraciones en la córnea, e infecciones.
De todos modos siguen siendo un recurso importante, especialmente en pacientes muy jóvenes, hasta que llega la edad de intentar alguna solución quirúrgica.
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